Io non ho paura (Niccolò Ammaniti)

Título: Io no ho paura // No tengo miedo           Autor: Niccolò Ammaniti       País: Italia

Editorial: Einaudi // Anagrama

Sinopsis:

“El verano más caluroso del siglo. Cuatro casas perdidas entre los trigales. Seis niños, en sus bicicletas, se aventuran por entre los campos. En medio de ese mar de espigas, hay un secreto espeluznante que cambiará para siempre la vida de uno de ellos, Michele. Para afrontarlo deberá encontrar fuerzas precisamente en sus fantasías de niño, mientras el lector asiste a una doble historia: una que es vista con los ojos de Michele, y otra, trágica, que afecta a los mayores de Acqua Traverse, miserable caserío perdido entre los campos de trigo […]Novela del descubrimiento de uno mismo a través del peligro más extremo, y de la necesidad de afrontarlo, No tengo miedo es un adiós desolador a la edad de los juegos.”

GOODREADS

Opinión personal:

No suelo hablar de los libros que me mandan en clase, o bien porque no me gustan o bien…porque no me gustan. No tengo miedo ha sido una “rara avis”, un libro que si bien no me va a cambiar la vida ni nada por el estilo me ha entretenido y puedo decir que hasta me ha gustado.

Déjate de monstros, Michele; los monstruos no existen. Los fantasmas, los hombres lobo y las brujas son tonterías inventadas para meter miedo a los inocentes como tú. A quien tienes que tener miedo es a los hombres, no a los monstruos.

La historia está contada en primera persona por Michele, un niño de 9 años de un pueblo del culo sur de Italia en el año 1978. La voz del narrador es lo que más me ha gustado, ese niño que lo entiende todo como un niño, que no es un lumbreras pero tiene esa sensibilidad tan inocente de su edad y que poco a poco va atando cabos en una situación cuanto menos rocambolesca.

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La pandilla de amigos en bicicleta y haciendo tonterías me ha recordado a los Goonies, si los Goonies fueran unos pequeños sociópatas. Se soportan porque no tienen a nadie más y no pueden ser más crueles y malos. A la pobre Bárbara (a la que a veces le darías un sopapo) la llevan por el camino de la amargura, porque menudos piezas. No se puede repetir más veces y de forma más desagradable que ha la niña le sobran unos quilos, ¿hace falta ser tan rematadamente insensible? De acuerdo con que la niña esté gorda, pero es que parece que es lo único que la define (a parte de ser una pelma). Pero al final son niños que lo único que quieren son juguetes y pasarse el día en la calle jugando.

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Pero si los pequeños son unas piezas caso a parte los mayores, no voy a destripar mucho porque si no el libro pierde bastante, pero está claro de donde sacan los niños las ideas. La verdad que si te pones en su lugar esa gente lo único que quieren es salir de ese pueblucho de mala muerte donde no es posible prosperar y que sus hijos tengan más oportunidades que ellos, aunque telita la “forma de prosperar” que elijen.

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Bueno, dejando a parte que a todos les hace falta ayuda médica los puntos fuertes del libro son las descripciones y la atmósfera que hay entorno a la historia. Te transporta a ese calor sofocante, a esa sensación de ahogo y, en mi caso, a pensar en los veranos pasados. Cuando iba con bicicleta y me pasaba el día desaparecida con mis primas haciendo el cabra por un pueblo de playa, todo el día a remojo y al sol… y el calor, si te lees el libro en verano hazlo cerca del mar o en una piscina porque te vas a asfixiar.

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Creo en mi más modesta opinión que es el lugar y la época escogidas por el autor lo que hacen que la historia te cale dentro, porque sinceramente, el “misterio” se descubre casi a la mitad del libro y no es hasta el final que la trama coge ritmo. Por eso la sensación que te transmite de estar allí viéndolo, desde la posición de un niño que se ve envuelto en un lío que no se ha buscado y que le va a obligar a crecer de golpe. Me sobran muchísimo los cortes del narrador para contar historias que no van a ningún sitio (en serio tío déjalo)

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Existe una adaptación al cine de la película No tengo miedo (2003) que no es demasiado fiel al libro y que lo mejor que tiene es la fotografía y la música, el resto es bastante prescindible.

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Para terminar, el libro no te va a cambiar la vida ni es lo mejor que vas a leer, pero es entretenido y te sumerge en la historia de forma que cuando lo terminas te das cuenta de que has estado todo el rato en tensión y aguantando la respiración. Y para los que estudian italiano es ideal porque no es nada difícil de leer en el original.

Agnes Grey (Anne Brontë)

Título: Agnes Grey       Autora: Anne Brontë       País: Reino Unido      Editorial: Alba

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Sinopsis:

“¡Qué maravilloso sería convertirse en una institutriz! Salir al mundo…ganar mi propio sustento… ¡Enseñar a madurar a los jóvenes!” Éste es el sueño de la hija de un modesto vicario, un ideal de independencia económica y personal, y de entrega a una noble tarea como la educación. Una vez cumplido, sin embargo, los personajes de este sueño se revelan más bien como monstruos de pesadilla: niños brutales, jovencitas intrigantes y casquivanas, padres grotescos, madres mezquinas e indulgentes…y en medio de todo ello la joven soñadora, tratada poco menos que como una criada. Agnes Grey (1847), primera novela de Anne Brontë, es una árida revelación basada en experiencias autobiográficas del precario status, material y moral, de una institutriz victoriana; y constituye a la vez un relato íntimo, casi secreto, de amor y humillación, en el que el “yo más severo” y el “yo más vulnerable” sostiene una dramática batalla bajo lo que la propia heroína define como el “sombrío tinte del mundo inferior, mi propio mundo”

ALBA EDITORIAL

Opinión personal:

Voy a compartir con vosotros algo personal. Llevo leyendo desde que era muy pequeña, mi madre me leía en la cama y luego empecé yo solita con los cómics de Mortadelo y Filemón y algún que otro librito mas infantil o juvenil. Pero a la tierna edad de 12 años (ahora tengo casi 22) un libro me abrió los ojos, fue la primera vez que me leia un libro “de mayores” y ese libro fue Jane Eyre de Charlotte Brontë. Desde ese momento se ha convertido en mi libro favorito y pocas veces he sentido algo parecido a lo que sentí cuando leí el libro. Me he visto todas las adaptaciones que tiene, peli y miniserie, más de una vez (y más de tres también) y me sigue volviendo loca.

Pues bien, me animé años después a leer Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, que también me gustó (pero mucho menos que el anterior) y entonces descubrí a la encantadora Anne, la tercera hermana e injustamente olvidada. Hasta hace poco tiempo me ha costado encontrar el momento de empezarla y me he decidido por su primera novela Agnes Grey.

No voy a mentir, no me ha gustado mucho la pobre Agnes Grey. Como dice en la sinopsis, Agnes es una joven que decide salir al mundo convirtiendose en institutriz, y vaya telita. La pobre las pasa canutas rodeadas de impresentables y psicópatas, la mala leche leyendo era real me ponía todo el mundo de los nervios. Paciencia infinita la de esta mujer.

La valiente Agnes se marcha de casa para proporcionarse su propio sustento económico y ayudar a sus padres…pues no le queda más remedio que aguantar en primer lugar a los Bloomfield y sus “encantadores” chiquillos.

El señorito Tom no se contentaba con no permitir que se le dominase, sino que quería erigirse él mismo en dominador y manifestaba con gestos de las manos y los pies su voluntad de meter en cintura no solo a sus hermanas, sino también a su institutriz (pág. 79)

Por si no le ha estado suficiente suplicio decide empezar en otra casa que aunque los niños son mayores, no dejan de ser un dolor de muelas. Los Murray también tienen delito.

Le tenía pena; me asombraba, me asqueaba su cruel vanidad; me preguntaba por qué se daba tanta belleza a las que tan mal la utilizaban y se les negaba a a ñgunas que ña convertirían en un beneficio para sí mismas y los demás (pág. 180)

Un poquitillo de envidia veo por aquí…

Lo más triste de todo es que muchos comportamientos, sobre todo, de los padres se siguen viendo estos días. Luego llevas a tu pequeño sociópata al colegio y quieres que los desamparados profesores te lo eduquen porque tú pasas, o bien porque no tienes autoridad (como los Bloomfield) o simplemente es porque te importan más bien poco (este es el caso de los Murray). Me sacan todos de quicio.

Las personas no se dan cuenta del daño que hacen a los niños riéndose de sus defectos y bromeando sobre lo que sus verdaderos amigos se han esforzado por enseñarles que aborrezcan (pág. 97)

Pero la joven Agnes no se queda atrás, porque la chica no lo puede evitar pero es una mojigatilla de cuidado. Tan moderna en algunos aspectos y tan “apocada” (como dice ella) en la mayoría. Hija de un pastor y más pobre que una rata, no se le puede pedir demasiado.

Sin nada que estropeara tal felicidad excepto los secretos reproches de mi conciencia, que me susurrab demasiado a menudo que me engañaba a mí misma y me burlaba de Dios al dedicar más el corazón a la criatura que al creador (pág. 188)

Agnes, ¡dáte un respiro!

No vale la pena hablar del final, porque seria un spoiler muy feo y porque me sobra totalmente. Un pelín forzado.

Bueno, no me quedo con un mal sabor de boca y le voy a dar una oportunidad a La inquilina de Wildfell Hall. Pero que quede claro que no me pienso dedicar a la educación, mucho tonto hay que aguantar.

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Pioneros (Willa Cather)

Título: Pioneros      Autora: Willa Cather      País: EE.UU      Editorial: Alba

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Situada en una pequeña localidad de Nebraska a finales del siglo XIX, Pioneros (1913) relata una historia de inmigración y supervivencia cuya figura central es Alexandra, una joven valiente que, a la muerte de su padre, se hace cargo de la familia y que, con su tesón, inteligencia y trabajo, consigue sacar adelante sus tierras desafiando las convenciones sociales sobre el papel de la mujer. Los colonos de Willa Cather, entre los que ella misma vivió, son emigrantes procedentes de todos los rincones de Europa, familias que luchan contra la adversidad en una tierra salvaje y un clima extremado, en su mayoría artesanos que aprenden a cultivar la tierra fracasando una y otra vez. Aquí, como en otras novelas de la autora, son sobre todo las mujeres la fuerza vital e integradora que hace avanzar a toda la comunidad.

Gracias a su capacidad para expresar lo colectivo a través de lo individual, Pioneros constituye una evocación de un país en construcción, de una sociedad que, trabajosamente, va echando raíces

GOODREADS

Opinión personal:

No me voy a extender mucho, esta novela es otra de las propuestas por El club Picwick, me animé a leerla porque me pareció interesante y porque es muy cortita.

Para mi la historia tiene dos partes muy diferenciadas: la primera, donde conocemos a los personajes y a través de una muy buena narración entramos poco a poco en la atmósfera de la historia. Conocemos a Alexandra y sus hermanos, se nos presenta la situación económica de la familia, el estado de ánimo y el carácter de sus protagonistas. En esta primera parte te enamoras de Alexandra, una mujer fuerte y decidida que a pesar de su juventud se muestra inteligente y visionaria, luego están sus hermanos, me quedo con el pequeño Emil que es todo inocencia y ternura.

A menudo, las personas que han tenido que hacerse adultas demasiado pronto guardan mucho de la niñez en su interior

Luego la novela sufre un salto temporal de unos 16 años y en mi opinión todo se desbarata, aquí empieza la segunda parte que tan poco me ha gustado. No por el salto temporal en sí, eso no es problema, hace que la trama de la historia se vuelva más amena y te libra de los sufrimientos y las desdichas por las que pasa la familia Bergson en esos años, el problema es que el libro sufre un giro total de todo. De una historia costumbrista, bonita y delicada pasamos a una nueva atmósfera, ya no es la historia de Alexandra, ella se convierte en un mueble y la acción se centra en su hermano Emil, que con 21 años y después de ir a la Universidad se ha vuelto un pesado de primera. Los líos que se trae con su vecina Marie hacen que la trama se ralentice de tal manera que parece que ha perdido esa frescura y naturalidad del principio para convertirse en un culebrón. No hay que pasar por alto el machismo, sobre todo el de la segunda parte que me ha puesto de los nervios.

Frank era el único, se dijo Alexandra, por el que podía hacerse alguna cosa. Él era el que menos se había equivocado de todos ellos, y era el que sufría el mayor castigo.

¡¿En serio Alexandra?! ¡¿En serio?!

Una lástima porque me estaba gustando mucho.

Kokoro (Natsume Soseki)

Título: Kokoro         Autor: Natsume Soseki        País: Japón         Editorial: RBA*

 * Estas son las tres editoriales que tienen publicada Kokoro, he leido la de RBA porque era la que estaba en la biblioteca. Me parece una muy buena edición y el epílogo de Carlos Rubio completa la lectura.

Hace unos meses me uní a una iniciativa que me pareció muy interesante como es la de El club Pickwick que recomiendo muchísimo. Este més tocaba leer algo un poco diferente, Kokoro de Natsume Soseki. Es mi segunda incrusión en la literatura japonesa y la verdad que lo he disfrutado mucho.

No voy a hacer un análisis muy detallado porque esto se alargaría demaisado, solamente recalcar algunas cosas que me han llamado la atención.

Aunque ya he dicho que me ha gustado, hay algunoso aspectos que me han dejado un poco molesta. Voy a empezar por el más terrible para mi: el machismo. Si algo caracteriza de forma negativa la sociedad japonesa es lo machista que es, y claro, en un libro basado a finales del siglo XIX principios del XX pues hay machismo por todas las esquinas. Tanto el joven como el sensei ,que representan dos épocas y visiones diferentes, tienen unos prejuicios muy grandes hacia las mujeres. Para ellos son objetos de adorno sin ningún interés intelectual, se las trata con paternalismo y como seres a los que hay que protejer de las maldades del mundo porque son débiles y frágiles, etc.

– Ahora dice estas cosas tan tiernas, pero antes era muy duro.
Y contó cuando él le pegó en la espalda con una escoba. Mi hermano y yo, que habíamos oído muchas veces contar esta historia, esta vez y a la vista de las circunstancias, recibíamos el relato de nuestra madre con cierto fervor, como si nos regalara recuerdos de un padre ya difunto. (pág.128)

Claro que sí, muy bien todo. A lo largo del libro existen muchos ejemplos de machismo y misogínia que no voy a poner porque me enervan y dan una imágen del libro muy negativa.

Kokoro está lleno de oposiciones: modernidad-tradición, campo-ciudad, hombre-mujer, corazón-intelecto…Cada personaje tiene su función y representa uno de estos aspectos, por ejemplo, los padres son la tradición y el joven la modernidad. Y es esta relación padres-hijo la que me ha resultado más incómoda. El desprecio del joven por sus padres, ese aire de superioridad que se da sobre todos los que no comparten su visión del mundo y el desagradecimiento.

La actitud de sensei con ese “enhorabuena” en los labios y cierta sombra de crítica en la intención, me parecía más noble que la de mi padre, tan jubiloso como si graduarse fuera algo extraordinario. En definitiva, me sentía molesto ante la ignorancia rústica de mi padre. (pág. 93)

También me ha parecido chocante la fascinación que tiene el joven por sensei. En él ve una puerta hacia la sabiduría y el conocimiento, y a mí sensei me parece un hombre triste y abatido que no ha sabido reconducir su vida. Los dos personajes son terriblemente egoistas y parecen no ver más allá de su ombligo.

Soy un hombre tan contradictorio… A lo mejor, más que mi cerebro, es mi pasado el que me agobia tanto y me ha vuelto tan contradictorio. En este punto, también admito qur hay un cierto egoísmo por mi parte. Tienes que perdonarme. (pág. 138)

Aunque no he llegado a conectar nada con los personajes en general me ha gustado. Kokoro es una novela pausada, sin grandes sobresaltos, que te transpota a ese Japón de principios de siglo en el que todo cambia muy deprisa. El lenguaje y las pausas hacen que todo fluya de manera que poco a poco entras dentro de la historia y ya no puedes salir de ahí, te engancha y necesitas saber cual es ese terrible secreto.

El final de la segunda parte te deja un poco desolado y la tercera es una maravilla. Cuando el sensei pasa a ser el yo narrativo y nos cuenta su historia todo cambia. La acción cambia y aunque no se acelera demasiado es la parte que más te engancha. Es una parte preciosa y a la vez desgarradora y violenta, y reflexionándolo mucho, yo también hubiera actuado como el sensei.

Queda este libro más que recomendado, pero hay que leerlo con la mente tranquila para que todo lo que se cuenta entre en ella y nos haga reflexionar. Solamente decir que me alegro de ser una mujer europea del siglo XXI.